Unos 100 docentes de Educación Profesional Secundaria (EPS) en Entre Ríos están en una situación límite: no cobran el sueldo y tampoco saben dónde más reclamar. En lenguaje coloquial, las autoridades que deben responder se tiran la pelota y nadie da certezas.
En esta nota, dos educadores de la Escuela N°100 “Puerto Nuevo” de Paraná contaron a ANÁLISIS la angustia que atraviesan, el trabajo que hacen, el rosario de reclamos a las autoridades, las respuestas sin sentido y el silencio vergonzoso de los sindicatos.
¿Y el dinero que les corresponde por su trabajo? Parece haberse perdido en un agujero negro. Las irregularidades son tales que los únicos descuentos que figuran en los recibos de sueldo que hace el Consejo General de Educación (CGE), son el aporte jubilatorio y el Iosper. Sin embargo, en un caso puntual se cortó la obra social porque no se había pagado.
“Trabajo en docencia hace seis años. Soy técnico químico. Y comencé en este plan en septiembre, con una metodología particular, segmentada para los estudiantes que quedaron desvinculados de la educación secundaria en época de pandemia. Mis alumnos tienen entre 15 y 18 años y se convierten en montadores electricistas domiciliarios. Al espacio educativo lo concursé mediante proyecto. Fui evaluado por una comisión y el equipo directivo de la escuela. El espacio educativo es escalonado, con un coordinador, en nuestro caso un instructor electricista, docentes por matemáticas y sociales, lengua y ciencias naturales”, describió Gustavo y subrayó: “La escuela no tiene que ver con nuestro problema, es más, siempre nos apoyó. El plan es del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) en convenio con la provincia”.
El docente relató que desde que comenzó a dar clases en la modalidad, siempre tuvo el mismo problema: “Los pagos vienen con casi un mes de retraso. Nos enteramos que iban a pagar por planilla complementaria después de tomar el cargo. Todavía no cobramos el mes de noviembre y nos deben el aguinaldo. Cuando nos llega el recibo de sueldo está en blanco”.
La resolución del Consejo General de Educación (CGE) que le da un marco legal a la modalidad de trabajo en Entre Ríos lleva el número 2348/22.
“Todos los meses cobramos distinto. Y como los recibos de sueldo no tienen los códigos discriminados, no sabemos qué nos pagan”, afirmó Gustavo.´
“Nos pasean por los teléfonos”
María, docente a cargo del espacio de Lengua y Literatura contó a este medio que no saben dónde más reclamar. “Es increíble, nos pasearon por todos los teléfonos del CGE, pasamos de Tesorería a Liquidaciones, de ahí a la Dirección de Educación Técnico Profesional, de ahí a Buenos Aires. En la provincia nos dicen que la plata no llega. Y en Buenos Aires aseguran que el dinero se abonó en tiempo y forma. A ciencia cierta no sabemos qué pasa. Pero nosotros no cobramos y esto se repite todos los meses. Ha sido un circo de llamar a todo el mundo. AGMER Uruguay es la única seccional que nos respondió. En Paraná, nada. Así como no respondió nada AMET. Los gremios conocen esta situación, pero no se acercaron a darnos una mano”.
Los docentes señalaron que la semana pasada se reunieron con Omar Peltzer y Mariano Brites, ambos funcionarios de la Dirección de Educación Técnico Profesional del CGE, pero no consiguieron certezas sobre el planteo. “No saben nada de nuestra situación. Siempre están dispuestos a atendernos el teléfono, a darnos respuesta, pero en concreto no aportaron nada. Nos comunicamos con el INET. Nos dijeron que el dinero se giró, que se habilitó el pago para nuestros sueldos y que Nación no adeuda ningún desembolso a Entre Ríos. Lo informamos a Brites y Peltzar. Ellos negaron la situación. Nos llenaron de resoluciones y cartas que se enviaron entre ellos. No sabemos a quién creer, no sabemos en qué fecha vamos a cobrar y cómo”, dijo Gustavo.

Reconstruyeron vínculos rotos
María y Gustavo narraron en qué consiste el trabajo que hacen. “Durante la pandemia hubo deserción en las escuelas secundaria y particularmente en las técnicas. Este proyecto está enfocado en estos chicos. En el caso de nuestra escuela, teníamos 15 chicos que se desvincularon por completo. Nosotros utilizamos todas las herramientas y recursos que tenemos para volver a captar su atención, algo insostenible dentro del aula. Lo conseguimos y llegando al final de este trimestre, sólo tuvimos las gracias de nuestros alumnos y sus padres”, manifestó Gustavo.
Describió al trabajo como “artesanal”. “Generamos vínculos muy fuertes para que los chicos no se alejen del establecimiento. Debimos tocar fibras internas. Los chicos perdieron familiares en la pandemia y debimos responder con contención a cada realidad. Fue algo de manera particular”.
María remarcó que siempre tuvieron el respaldo de la institución. “La escuela no es el problema, sino esta modalidad. No tuvimos respuestas por los sueldos pero tampoco por los insumos que ocupamos para desarrollar el espacio. Se nos envió una parte para las herramientas pero no para los insumos que los pusimos de nuestros bolsillos”.

“La Dirección de la escuela nos ayudó con herramientas. Pero al material lo llevamos los docentes de nuestras casas. Pusimos cañerías, cables, conectores, cajas eléctricas, maderas”, acotó Gustavo.
“¿Qué va a pasar con los chicos?”
María dijo a ANÁLISIS que algunos docentes de esta modalidad en Paraná, ya abandonaron por los problemas. “Nos están llevando a esta situación. El tema es qué va a pasar con chicos que crearon un vínculo tan fuerte con nosotros. Las autoridades no entienden que los estudiantes tienen un vínculo muy fuerte con nosotros, que crearon lazos de identidad y conexión; no entienden que esos chicos hace tres años no iban a la escuela y ahora están yendo por el trabajo que hicimos. A los docentes, ese vínculo con los chicos es lo único que nos mantiene sin abandonar este plan, porque los estudiantes nos dicen que no seguirán si nosotros dejamos”.
“La última respuesta que nos dio Peltzer es que el ministro de Economía, Sergio Massa, no gira los fondos y hay que esperar. ¿Qué tenemos que hacer? ¿Conseguir el teléfono del ministro de Economía? Cuando tomamos el cargo, tuvimos que meternos en los barrios porque los chicos por voluntad propia no venían a la escuela. Nos dijeron que teníamos que reclutar alumnos. Y los fuimos a buscar. Los llamamos, les escribimos y esos estudiantes comenzaron a traer amigos, vecinos, primos”, marcó María.
“Llegamos al punto de lista de espera”, acotó Gustavo.
María describió que “los chicos se entusiasmaron con la propuesta por la contención que encontraron. Creamos un aula con 15 estudiantes y seis docentes a disposición para transmitir valores que los chicos ya no tenían. Hicimos nuestro trabajo”.
Gustavo preguntó: “¿Nos pagarán el sueldo con intereses? Porque nosotros tenemos que pagar el alquiler, la tarjeta de crédito, la comida. La respuesta que nos dieron en la provincia es que el plan no tiene en cuenta esas situaciones”.
Los docentes contaron que le pidieron a Peltzer que se comunique con autoridades de otros ministerios pero les respondió que los trámites se hacen por vía jerárquica. “Esto es un convenio bilateral entre el Inet y la provincia. Si Nación no manda los fondos, la provincia tiene que hacerse cargo”, acotaron. “El mes pasado un colega fue a Iosper a sacar una orden para la hija pero lo tenía cortado porque no se había hecho la transacción de Tesorería a la obra social, pese al descuento. Tuvimos que reclamar nosotros para que Tesorería transfiera y le restablecieran la obra social al colega. Además de estar con los chicos, llegamos al punto de hacer un trabajo que no nos corresponde”, graficaron.
En la escuela de Puerto Nuevo son cuatro docentes bajo la modalidad y un coordinador. “Hubo docentes que ya renunciaron y las horas de ellos ya salieron a concurso en la web del CGE pero nadie las toma porque se corrió la información de las irregularidades. Nosotros tuvimos que licenciar horas en otras escuelas para tomar este cargo. Es decir, podemos tener este cargo y hasta 18 horas más por fuera que significan unos 80 mil pesos. Pero con eso no se puede hacer nada. Necesitamos sumar esas horas más el cargo para hacer un sueldo. En mi caso, para tomar el cargo debí licenciar 15 horas en otras instituciones. Cuando tomé la decisión lo hice pensando en una mejoría laboral, poder estar fija en una escuela. Y ahora pasa esto”, añadió María.

Por último, los docentes plantearon: “Quieren que renunciemos y se caiga el espacio EPS. Los chicos se van a ir, ya nos lo dijeron. Pero nosotros no podemos seguir así, el 25 de noviembre cobramos el sueldo de octubre. Ahora nos deben noviembre, diciembre y aguinaldo. No sabemos cuándo ni cómo vamos a cobrar, los recibos no tienen códigos de descuento. Nos encanta el trabajo que hacemos y lo hacemos con amor, pero estamos todos los días con el teléfono llamando a todos lados y no hay certezas”, concluyeron.