«Gambeteando la muerte» en Ruta 18.

Jugamos todos sin quererlo a la ruleta rusa, gambeteando la muerte, arrancándonos los espejos por el roce involuntario», relatan familiares de un hombre que murió en el km 227.
«Nosotros, ellos, ¿hipócritas brutales del sistema?». Así titulan una impactante y conmovedora carta los familiares de Silvestre Sequeira, quien falleciera recientemente en un siniestro ocurrido en ruta 18, en el tramo que va de San Salvador hasta la Autovía Artigas.

«Hoy nuestro padre murió producto de un estado deplorable de la Ruta Nacional 18 en Entre Ríos. Haciendo un razonamiento lógico y simple, se aplicaron recursos en asuntos menos prioritarios o triviales, gastando muchísimo más dinero que el necesario para arreglar 30 kilómetros de una ruta abandonada», afirman.

Más adelante, describen las penurias que padecen quienes transitan a menudo por ese tramo: «Jugamos todos sin quererlo a la ruleta rusa gambeteando la muerte, arrancándonos los espejos por el roce involuntario y destrozando vehículos, con resultado incierto».

La carta completa

Escribimos esto porque nos tocó a nosotros. Nunca antes nos involucramos en esta problemática porque tocaron las puertas de los demás, pero no la nuestra como dijo alguien hace muchos años.

Hoy, una víctima más de la Ruta Nacional 18, en el tramo desde San Salvador al cruce con la Autovía 14, fue nuestro padre. Una persona con solo 81 años llenos de proyectos y ganas de vivir. Un ejemplo, que a esa edad nos marcaba el camino, nos mostraba valores, cuando habitualmente lo que hacemos es subestimarlos porque son «viejos», cuando en otras culturas son fuente de sabiduría para futuras generaciones.

Nuestro padre sufrió un accidente causado por el estado deplorable y «asesino» de la nueva ruta de la muerte, un tramo que mata cada día más gente pareciendo no importarle a quienes nos gobiernan. Un Estado ausente, lento y porque no corrupto, que probablemente asfaltó este tramo en los papeles, y que los contribuyentes seguramente pagamos con creces.

La política y el sistema, que deberían modificar realidades son burocráticos, ausentes y asesinos. No importa si es por omisión, negligencia o por corrupción, da igual. Ese recurso que no llega genera un efecto, produce un daño irreparable en algún lugar indefectiblemente. Sigue muriendo gente. El sistema hipócrita en que vivimos y alimentamos todos, así lo afirma.

Hoy nuestro padre murió producto de un estado deplorable de la Ruta Nac. 18 en Entre Ríos. Haciendo un razonamiento lógico y simple, se aplicaron recursos en asuntos menos prioritarios o triviales, gastando muchísimo más dinero que el necesario para arreglar 30 kilómetros de una ruta abandonada, que es parte de una de las Rutas del Mercosur. Habrá muchas versiones o excusas del porque esto sigue así. Se justificaran diciendo que están haciendo una autovía después de tantos años, que en poco tiempo se solucionará, que depende de la asignación de fondos, que esto le correspondía a tal o cual gobierno, pero lo concreto es que la vida hasta que eso pase sigue andando, y la gente en estas condiciones va a seguir muriendo.

Es tal el grado de deterioro del tramo de la ruta que quiénes la transitamos habitualmente evitamos hacerlo los días de lluvia, durante la noche, los días de niebla, memorizamos cada pozo, cada tramo levantado del asfalto, sin demarcación, sin banquina, sin nada, en fin somos malabaristas improvisados jugando con nuestras vidas y las de nuestros seres queridos. Hacemos un mapa en nuestra mente de todo el trayecto y sus obstáculos para minimizar el impacto. Ahora, eso para quienes vivimos en esta zona, pero nos preguntamos, y los viajeros que la transitan por primera vez? los que no saben con que se encuentran? qué queda para ellos?.Jugamos todos sin quererlo a la ruleta rusa gambeteando la muerte, arrancándonos los espejos por el roce involuntario y destrozando vehículos durante 30 kilómetros, con resultado incierto.

Hipocresía la de los que debieran ser responsables, porque en esta ruta se mató, se mata y se seguirá matando gente hasta que alguien haga algo. Como mínimo, asumiendo la responsabilidad que por ley les corresponde deberían clausurar ese tramo y evitar más accidentes.

Somos todos culpables, hipócritas, indiferentes…Algún día, alguien llama a nuestra puerta y reaccionamos, pero ya es demasiado tarde. Rogamos que nadie padezca la situación por la que hoy atravesamos. El sistema, como hoy funciona dice que siempre será tarde, y así ocurrirá.

Lo que nos motiva a escribir esto, es evitar que siga muriendo gente sin sentido. Los que debieron hacer lo que tenían que hacer, miraron para otro lado. Es que parte del sistema político es así: culpable, corrupto, inútil, indiferente, hipócrita…

Gracias Silvestre Sequeira por ser un gran padre, esposo, abuelo y hermano. Tu muerte lamentablemente servirá para que se difundan estas realidades conocidas por todos. Nuestro objetivo es que no siga muriendo gente en esta ruta y que sus valores ejercidos no desaparezcan en vano para nuestra sociedad.

Tu familia. fuente EL ENTRERIOS.COMo_1407408906

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